A un año de su partida, recordamos con profundo dolor a quien fuera el Secretario General de la FeNTOS y el dirigente sanitarista de mayor preponderancia en la historia reciente de nuestro país.

Rubén, proveniente de la actividad sanitarista de la localidad de Rosario, fue un ferviente militante peronista, gran conductor, defensor de los trabajadores y del recurso hídrico. Y supo acompañar y formar a muchos de los dirigentes que hoy conducen los Gremios en el amplio territorio nacional.

Fue Secretario General de la Federación Nacional en los momentos más difíciles de nuestra historia, sufriendo la persecución y cárcel por su compromiso con los trabajadores, durante la dictadura militar.

Con la vuelta a la democracia, junto a Saúl Ubaldini llevaron adelante muchas de las protestas para que impedir las reformas que afectaban a los trabajadores. Y en la provincia de Buenos Aires, nos acompañó en las principales luchas que tuvimos para defender las fuentes de trabajo, las condiciones laborales y las legislaciones que preservaran al recurso hídrico.

Nos enseñó que los trabajadores tenemos que bregar por el servicio, porque es un elemento vital para la salud de la población. Mientras que los Gobiernos, políticas funcionarios y dirigentes se renuevan, los que siempre están llevando adelante el servicio, somos los trabajadores.

Nos dejó una gran enseñanza para quienes pertenecemos a la familia sanitaria y tenemos la responsabilidad de representar a los compañeros sanitaristas de la provincia de Buenos Aires. Tenemos la responsabilidad social y colectiva de cuidar un recurso natural esencial para la salud de la vida de la población.